Lunes  06 de Julio de 2020 | Última actualización 06:58 AM
Por: Prensa Latina | 9:30 PM

WASHINGTON, 4 de julio, 2020 (PL).- La campaña del demócrata Joe Biden advirtió hoy que Estados Unidos sufre a causa de un presidente divisivo, en respuesta a un discurso pronunciado anoche por el mandatario Donald Trump.

Todo nuestro país está sufriendo los costos insoportables de tener un presidente negligente y divisivo al que no le importa nada más que su propio beneficio: ni los enfermos, ni los desempleados, ni nuestra Constitución, ni nuestras tropas en peligro, expresó este sábado el equipo del virtual candidato demócrata para las elecciones presidenciales de noviembre próximo.

Andrew Bates, portavoz de la campaña de Biden, reiteró las críticas al jefe de la Casa Blanca por lo que consideran un mal manejo de la pandemia de la Covid-19, al recordar que incluso cuando el brote se intensifica, Trump admitió haber ordenado disminuir las pruebas de diagnóstico.

Bates añadió que la candidatura de Biden está basada en valores opuestos, y sostuvo que el exvicepresidente quiere "ganar esta batalla por el alma de nuestra nación, unir al pueblo estadounidense y reconstruir la clase media más fuerte que nunca, unir a todos".

Estos pronunciamientos de la campaña del exvicemandatario tienen lugar después de que ayer Trump dio un discurso en Monte Rushmore, Dakota del Sur, que fue calificado de fuertemente divisivo por medios de prensa del país.

Mientras Estados Unidos continúa muy golpeado por la pandemia de la Covid-19, que ya dejó aquí unos 132 mil muertos, la mayor cantidad en el mundo, el gobernante republicano ignoró completamente la emergencia sanitaria, que no tuvo espacio en su alocución.

Trump se centró en las protestas que se desataron después del asesinato del afronorteamericano George Floyd el 25 de mayo, pero no para hablar de brutalidad policial o de racismo sistémico, el tema fundamental de esas manifestaciones, sino para atacar a quienes toman parte en ellas.

En particular, arremetió contra quienes piden remover los monumentos y símbolos confederados que abundan en espacios públicos, los cuales honran a figuras que en la Guerra Civil de 1861 a 1865 lucharon a favor de los estados secesionistas que defendían la esclavitud.

Para Trump, ese no es un reclamo legítimo, sino una "campaña despiadada para borrar nuestra historia, difamar a nuestros héroes, borrar nuestros valores y adoctrinar a nuestros hijos".

De acuerdo con el diario The New York Times, la escena en Monte Rushmore fue la última señal de un Trump que parece cada vez más desconectado de la intensa preocupación entre los estadounidenses sobre la crisis de salud que afecta al país.

Más que una simple manifestación partidista, el evento subrayó la medida en que Trump apela a un subconjunto de estadounidenses para que lo lleve a un segundo mandato, apostando por cambiar el tema, mientras apela al miedo y la división, señaló el periódico.