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Hugo Chávez cree que pueblo hondureños "no se ha enfriado"
Por: Editor de Internacionales | 10:57 PM

CARACAS, 5 ago.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo hoy que en Honduras lo que "tiene que ocurrir" es que los militares le regresen el poder al derrocado Manuel Zelaya y advirtió que la estrategia de "enfriar" el asunto no cuaja en el pueblo de ese país.

"En Honduras, por dentro, eso no se ha enfriado y ahí está un pueblo en la calle, y muertos, lamentablemente, heridos, detenidos, cierre de medio de comunicación, un golpe brutal", declaró a corresponsales extranjeros en Caracas en una charla posterior a una rueda de prensa televisada.

El gobernante venezolano, tras reiterar que no reconocerá "a gobierno alguno" que surja de elecciones que convoquen quienes derrocaron a Zelaya en junio pasado, pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) que adopte "la misma posición" y lo mismo requirió de "todos los países del mundo".

"Estamos en una situación de hecho: unas fuerzas militares lamentable y totalmente subordinadas a la burguesía y al imperio", pero "creo que de ahí saldrán, de las filas militares de Honduras, los verdaderos soldados de (el prócer de ese país) Morazán que le digan a la burguesía: no, (primero) el pueblo, la ley, la Constitución", subrayó el jefe de Estado venezolano.

"Tiene que ocurrir eso para que retorne el camino democrático en Honduras", remarcó.

Chávez recordó que eso fue lo que sucedió en su caso personal en abril de 2002, cuando fue derrocado y regresado a su cargo dos días después.

"Unos salieron a apoyar el golpe y otros, los más, mis hermanos los soldados", lo regresaron al poder tras una contra ofensiva cívico militar, lo que, añadió, "lamentablemente en Honduras no se ha dado".

"Creo que poco a poco, y lamentablemente, es lo que quiere el imperio y los golpistas de Honduras: que se vaya apagando el tema", añadió y reiteró su opinión de que a ello contribuyó la mediación de su colega de Costa Rica, Oscar Arias, con el apoyo, entre otros, de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

"La llamada mesa de San José cumplió ese objetivo y fue culpa del imperio, porque fue la secretaria de Estado la que generó eso: una mesa para enfriar, y cuando Arias recibió a Gorileti (como llama a Roberto Micheletti, nombrado sucesor de Zelaya) en las mismas condiciones que al señor presidente Zelaya, ah, eso fue muy feo, un precedente muy malo", remarcó.

Chávez reveló que alertó a Zelaya poco antes del golpe de Estado del pasado 28 de junio, y también al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de la posibilidad de que el gobernante hondureño corriera la misma suerte del ex presidente de Haití Jean Bertrand Aristide, derrocado y sacado de su país por tropas estadounidenses.

"Le dije a Daniel (Ortega) y a Zelaya: cuidado con las estrategias que puedan aplicarnos tipo Aristide", lo que finalmente ocurrió, con la salvedad de que fueron tropas hondureñas las que lo sacaron de Honduras, recordó.

Consultado sobre si la suerte de Zelaya ya está sellada, Chávez respondió: "Él mismo me lo dijo, en una de las varias reuniones que hemos hecho: lo más importante para él, lo dice él, no es retornar él (al poder); lo más importante es que Honduras siga un camino hacia lo que el pueblo quiere: su transformación política y social".

"¿Cómo se le va a prohibir a un pueblo que se exprese en un referendo; eso es lo que han impedido: que se exprese en una consulta, la cosa más elemental de una democracia", remató Chávez sobre las causas alegadas para el derrocamiento de Zelaya.