Miercoles  17 de Julio de 2019 | Última actualización 09:00 PM
China y Estados Unidos a tercera ronda de negociaciones comerciales
Por: Prensa Latina | 9:24 AM

BEIJING, 10 febrero, 2019 (PL).- China y Estados Unidos volverán a encontrarse esta semana en Beijing y por tercera vez en 2019 para seguir las conversaciones que buscan poner una piedra sobre su guerra comercial, en medio de una tregua endeble.

Los equipos negociadores se verán las caras este 14 y 15 de febrero aquí, tal y como acordaron a finales de enero en Washington.

El viceprimer ministro Liu He lidera la parte china, mientras por la estadounidense continúan al frente el secretario norteamericano del Tesoro, Steven Mnuchin, y el representante adjunto de Comercio Jeffrey Gerrish.

Beijing calificó de fructífera y objetiva la ronda anterior de consultas, donde aseguró hubo importantes progresos y nuevamente los debates se centraron en asuntos sensibles como la protección de los derechos de propiedad intelectual, la transferencia tecnológica y las tarifas.

Según miembros de la delegación oficial, las partes determinaron fortalecer la cooperación en esos aspectos, tomarán medidas para equilibrar la balanza comercial y darán respuesta a las preocupaciones mutuas en el aspecto económico.

China incrementará las importaciones de productos agrícolas, energéticos, manufacturados y servicios estadounidenses, como parte de su política de elevar la presencia de artículos de alta calidad para su población.

También indicó que crear un ambiente propicio para la competencia justa está a tono con sus planes de apertura y reforma.

Los equipos intentan avanzar más hacia resoluciones mutuamente satisfactorias que terminen con el diferendo económico-comercial entre ambas potencias y propicien una hoja de ruta para implementar los consensos alcanzados por los presidentes Xi Jinping y Donald Trump en diciembre pasado.

Cuando los gobernantes conversaron en Argentina, China se comprometió a resolver las preocupaciones que genera la profundización de su política de reforma y apertura, mientras Estados Unidos aseguró que corregiría las inquietudes de Beijing en materia económica y comercial.

Sus negociadores tienen la encomienda de encontrar un punto medio que permita materializar esos asensos y poner fin a los asuntos conflictivos, pero sobre la base del respeto, equidad y beneficio para los dos lados.

El eventual convenio también debe conllevar a levantar los gravámenes aplicados desde julio pasado y normalizar las relaciones de negocios.

Las pláticas comerciales se reiniciaron a principios de enero y fluyen en un contexto donde la Casa Blanca saca al juego maniobras que atentan contra la tregua pactada entre Xi y Trump.

El acto discordante más reciente fue un informe de la oficina del Representante Comercial que planteó la continuidad de un enfoque unilateral para proteger a los negocios norteamericanos en su ofensiva por frenar a China.

En ese documento Washington prometió "tomar todas las medidas apropiadas" para garantizar que Beijing se adhiera a las normas vigentes de la Organización Mundial del Comercio y responsabilizarlo de "cualquier práctica comercial injusta que distorsione el mercado y perjudique a los trabajadores, negocios, granjeros o ganaderos estadounidenses".

La nación asiática rechazó esas críticas, revalidó su respaldo al sistema multilateral y la oposición al proteccionismo.