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Cómo nació la ‘Era de Trujillo’
Por: ARIOSTO SOSA VALERIO | 8:28 AM

(PARA RECORDAR Y NO OLVIDAR CÓMO NACIÓ LA TERRORÍFICA “ERA DE TRUJILLO”)

Un día como hoy, 23 de febrero, pero de 1930, se inicia en Santiago de los Caballeros el Movimiento Cívico, propulsor político 1del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.

Horacio Vásquez había ganado las elecciones generales celebradas el 15 de marzo de 1924, de acuerdo con el llamado Plan Hughes–Peynado de evacuación de las tropas norteamericanas y tomó posesión del cargo de presidente y el Dr. José Dolores Alfonseca, como vicepresidente, el 12 de julio de 1924, para un período de 4 años.

Es decir que en 1928 terminaría su mandato presidencial. El despilfarro y la corrupción administrativa caracterizaban al gobierno de Horacio Vázquez, y era más grave la situación porque en octubre de 1919 estalló en los EE. UU. la gran depresión y que de inmediato se refleja en el país por ser económicamente dependiente de la potencia, pues todo el comercio se realizaba con ellos.

¡Aplicación de la Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto!

Esto creó un malestar en gran parte de la población dominicana y no obstante Vásquez maniobró para que el congreso, controlado por su bando, aprobara su reelección a la presidencia desde 1928–1932.

El descontento general en la población es propicio para la sustitución del gobierno. Es así que irrumpe en la ciudad de Santiago de los Caballeros, el llamado para la Historia Movimiento Cívico del 23 de febrero de 1930.

Desde hacía unos tres meses se reunían en el bufete de abogados del Licenciado Jafet Hernández un grupo de sediciosos dispuestos a dar un golpe de Estado al presidente Vázquez. Entre el grupo se encontraban el Licdo. Juan Rafael Estrella Ureña, General Desiderio Arias, Licdo. Rafael Filiberto Bonelly, Pablo M. Paulino, Andrés Perozo, Manuel Alexis Liz, general José Estrella y otros connotados personajes del Cibao.

En estos encuentros se discutieron varias opciones de cómo dar el golpe y se aprobó la propuesta del sargento Luis Silverio Gómez, quien propuso que él le abriría las puertas de la Fortaleza San Luis, si se decidían a asaltarla y les entregaría armas. Así se hizo y el pueblo se volcó a la calle y tomó la fortaleza armándose con toda clase de armas, largas y cortas.

De Santiago los alzados en armas se dirigieron a Santo Domingo donde en la Fortaleza Ozama o Torre del Homenaje los esperaba Trujillo, como Jefe brigadier de la Guardia Nacional, a que Velázquez cediera la silla.

Para no romper con el orden constitucional, Vásquez aceptó negociar con los líderes rebeldes encabezados por Estrella Ureña, mientras Trujillo permanecía en la Fortaleza Ozama esperando los resultados y manejando los hilos de la trama.

De estas negociaciones surgió el entendido de que Vásquez nombraría a Estrella Ureña Secretario de Estado de Interior y Policía, que era a quien le correspondía ejercer la Presidencia en ausencia del presidente y del vicepresidente.

Alfonseca y Vásquez presentaron formalmente sus renuncias al Congreso el día 2 de marzo y, al día siguiente, Rafael Estrella Ureña pasó a ocupar la Presidencia de la República, siendo recibido y juramentado por el Congreso el día 3 de marzo de 1930. Un par de días más tarde, Alfonseca y Vásquez tomaron el camino del exilio embarcándose hacia Puerto Rico.

El movimiento del 23 de febrero detuvo la reelección de Vásquez, pero no calmó la intensa agitación política que había con motivo de las próximas elecciones que debían celebrarse el próximo 16 de mayo.

Tan pronto Vásquez y Alfonseca salieron del país, los partidos reiniciaron sus campañas pues los progresistas y los coalicionistas que habían apoyado a Estrella Ureña esperaban triunfar en las elecciones, pensando que desde la Presidencia éste podía hacer mucho por la candidatura que había integrado con Velázquez varias semanas atrás.

Trujillo se convirtió en el candidato en las elecciones presidenciales de 1930 llevando a Estrella Ureña como vicepresidente. Al convocarse las elecciones para mayo de 1930, Rafael Leónidas Trujillo dirigió un manifiesto público aceptando definitivamente su postulación y señalando entre otras cosas: “no hay peligro en seguirme, porque en ningún momento la investidura con que pueda favorecerme el resultado de los comicios de mayo servirá para tiranizar la voluntad popular a la cual yo sirvo en este momento y a la que serviré lealmente en el porvenir”

Para su campaña Trujillo realizó un recorrido por todo el país comenzando por Montecristi. Le acompañaba Rafael Estrella Ureña y el cacique Desiderio Arias. Mientras la confederación de los partidos que auspiciaban su postulación se movía libremente en campaña, la Alianza Progresiva era hostigada por grupos de paramilitares de la banda La 42, dirigida por el mayor del ejército Miguel Ángel Paulino.

Hasta los miembros de la Junta Central Electoral se vieron forzados a renunciar el 7 de mayo. Tanto Federico Velázquez como Ángel Morales tuvieron que desistir de sus propósitos eleccionarios, al ser víctimas de un atentado de muerte que los obligó a tomar el exilio.

De esta manera, quedó abierto el camino para la “Confederación de Partidos”, para sus candidatos, y especialmente para Trujillo. El 24 de mayo la Junta Central Electoral, que respondían a la voluntad de Trujillo legalizó el proceso declarando triunfadores a Trujillo y a Estrella Ureña.

Este dúo ganó las elecciones el 16 de mayo, oficialmente con el 45% de los votos. Más tarde se supo que sólo el 25% de los votantes acudieron a las urnas, lo que hizo pensar que fueron elecciones fraudulentas. El 24 de mayo de 1930 fueron proclamados oficialmente Trujillo y Ureña, presidente y vicepresidente del país, respectivamente. El 16 de agosto a la edad de 39 años, Trujillo asumió la presidencia de la República, constituyendo esa fecha el punto de partida de la Era.

Como era de esperar, todos los conspiradores y activistas que acompañaron a Trujillo y Estrella Ureña en sus recorridos proselitistas por el país, fueron nombrados en diferentes cargos de importancia en la administración pública, incluyendo a Joaquín Balaguer, quien redactó y leyó el manifiesto del golpe en Santiago y acompañaba en los recorridos.

Entre estos nombramientos figuran: Jafet Hernández, Juez del Tribunal Superior de Tierras; Pablo M. Paulino, Procurador General de la República; Andrés Perozo, Juez de la Corte de Apelación de Santo Domingo; Manuel Alexis Liz, Director General de Rentas Internas; Rafael F. Bonnelly, diputado por Santiago, José Estrella, senador por Montecristi, Joaquín Balaguer, Fiscal.

Los otros acompañantes en esos recorridos que siempre andaban en las caravanas como Tulio M. Cestero, Manuel María Cestero, Alberto Font Bernard, German Soriano, Ramón Emilio Jiménez, Antonio Hoepelman y Rafael Damirón recibieron sus recompensas en altos cargos de la Administración Pública.

¡Así se gestó la más sangrienta dictadura de todos los tiempos en República Dominicana y quizás de Latinoamérica que duraría casi 31 años!

¡ASÍ PIENSO. ASÍ ACTÚO!

ASOVA=Ariosto Sosa Valerio.

E-mail: sosavalerioariosto@gmail.com

Referencias:

1.- Silfa, Nicolás. Guerra, Traición y Exilio. Tomo I. Editora IPSAG. 1980. Barcelona. España.
2.- Balaguer, Joaquín. Memorias de un Cortesano de la “ERA DE TRUJILLO”. 8va edición. Editora Corripio. marzo 1989. Sto. Dgo.
3.- http://www.barrigaverde.net/?q=node/93.
4.- https://vanguardiadelpueblo.do/1930/02/23/estalla-el-movimiento-conspira...