Viernes  13 de Diciembre de 2019 | Última actualización 02:52 PM
Los conocidos más desconocidos
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 7:14 AM

Son conocidos por todos y al mismo tiempo desconocidos. Su perfecta simbiosis los reputa como entes camaleónicos, capaces de regatearle al mismísimo diablo parte de sus exelencias; se mimetizan con tal perfección que no son los mismos siendo los mismos.

Esos, los conocidos más desconocidos, pululan por las calles de cualquier ciudad vendiendo sueños y administrando pesadillas, no se dejan ver excepto cuando a uno de ellos le soplan al oído que su figura y escaso carisma son capaces de convencer a un calvo que compre un frasco de vaselina.

Esos, los conocidos más desconocidos, se pasan cuatro años medrando alrededor de un pastel lleno de moscas, esperando que una caiga harta para comersela, asi de malditos son, así los vemos y así hemos tenido la desdicha de chupárnoslos.
En su mundo no existen reglas, las suyas predominan y las consideran réplicas exactas de las tablas que Jesús le entregó a Moises. Esos, los conocidos más desconocidos, tal vez hasta fueron una vez tus amigos (¿y por qué no?) se tomaron unos tragos contigo, te aburrieron con sus fantasías, se amargaron escuchando un bolero de Vicentico Valdez y hasta se enojaron cuando tu ordenaste poner en la bellonera el cuasi directo y apocalíptico mensaje que parieron "Las cuarenta" de los inmortales Grela y Gorrindo o el "Cambalache" de Enrique Santos Discepolo; en el fondo de su alma negra ellos se sienten aludidos por la flama literaria que emanan de esas piezas casi sediciosas y que cada día toman más vigencia.

Son clase aparte, viven aislados aunque sean tus vecinos, pero, eso sí, te cojen un amor inmenso cuando los vientos electoreros empiezan a soplar en los predios nacionales.

Tú los ves con una amabilidad que había estado de vacaciones, su magia es tal que de pronto se les enciende el bombillo cerebral y empiezan a darse cuenta de todo lo que falta a su alrededor. Salen perfectamente acicalados, chacabana nueva, gorra de su equipo favorito y por si acaso una discreta botellita de "Manitas limpias" o alcohol por si tiene que darle la mano a un obrero.

Esos, los conocidos más desconocidos, cuando se acuerdan que en su demarcación hay gente que no ha comido por días, separan una exigua parte de sus riquezas mal habidas, pero perfectamente administradas, y se agencian con el patrocinio de algún supermercado unas funditas con lo esencial para matar al gusano del hambre por par de dias; les ponen a la misma, una foto gigante y debajo el lema: Fulano de tal, la esperanza de su gente... da gusto verlos "pelándole los dientes" a un señora sin dientes, pero lo más tierno es cuando le arrebatan a una madre de los brazos a un famelico muchachito con la carita llena de mocos y de baba y los besan con un amor que te hace pensar que en realidad ese "carajito" es hijo de él, producto de algun amor de campaña. ¡Ah!, los conocidos más deconocidos, verdaderos artifices del engaño y la mentira, más falsos que una moneda cuadrada, sinuosos culebreros, metstásicos y elucubradores, auténticos "masturbadores mentales", carne de presidio, a veces pienso que es mejor que la madre los hubiera perdido en vez de sacrificar a la humanidad con su presencia; no son necesarios ni como mal ni como bien, al contrario, son una plaga a la que hay que erradicar.

Esos, amigos míos, conocidos y desconocidos al mismo tiempo, que salen de sus madrigueras perfumadas cada cierto tiempo para decirte que te quieren mucho y que les importas no son más que unos hijos de puta, unos malditos alejados de la gracia de Dios, tú los conoces tanto como yo, tienen nombres, apellidos, apodos y lo que es peor: ¡SON LOS POLITIQUEROS!