Lunes  18 de Noviembre de 2019 | Última actualización 08:03 AM
Varios temas y un denominador común
Por: LUIS RAMON DE LOS SANTOS F. (Monchín) | 9:41 AM

1. Cuando nació mi primer hijo, en el 1977, un caro amigo sanjuanero al que consideraba hermano por su cercania conmigo me dijo: Monchin, cuando ese muchachito tenga por lo menos dos años de edad no le permitas comer lo que a él le de la gana, que se coma lo que tú le des y si no lo quiere que se quede con hambre.

Intrigado por la naturaleza del consejo y dandole al amigo y hermano un voto de confianza esperé con la impaciencia de padre primerizo a que mi muchacho tuviera la edad requerida para poder elegir que le gustaba comer; un dia le dije a la madre que le hiciera para el desayuno huevos hervidos, el nino se los comio gustosamente, al otro dia le sugeri a la madre darle huevos fritos.

Un día después, revoltillo de huevos; mi hijo evidentemente hastiado del mismo menú me dijo: "Papi, ya no quiero comer más huevo, todos los días tú me das lo mismo". En ese momento recorde las palabras del amigo y con aire docto le respondí al hijo protestante, es cierto lo que dices, pero no siempre el huevo está cocinado igual; un día te lo comes hervido; otro día frito y al siguiente en revoltillo.

Mi hijo me miró y me dijo: "Es verdad papi, está cocinado diferente, pero sigue siendo el mismo huevo... hasta ese día se comio huevo en mi casa". 2. Pasado el tiempo y aprendida la lección, una de esas tardes melancólicas de abril me dispuse a dar una vuelta por la ciudad; no tenia rumbo fijo, sólo me interesaba caminar y ver, de pronto me llamó la atencion un enorme letrero que decia: "Balaguer una vez más por necesidad nacional".

¿Por necesidad nacional?, me pregunté, sin tener la respuesta inmediata, sin embargo la encontraría media hora más tarde cuandio vi a una horda de policías entrarle a palos y bombazos a una docena de estudiantes universitarios, ahí me di cuenta de que la necesidad no era nacional, sino de un bandido que quería a sangre y fuego para continuar el legado de Trujillo: "Si estás contra mí te mato".

3. El tiempo pasó de prisa, me volví más viejo y más sereno, diria yo con la decrepitud más controlada, pero al mismo tiempo más dado a usar la inteligencia analitica que la emocional, en lo que nunca pude controlar mis emociones fue en la defensa de San Juan de la Maguana por una sencilla razón de amor.

Soy de alli, llevo la serie doce calcada en el alma, me gozo como un enano de sus cosas buenas y sufro como una Magdalena sus cosas malas; que malas no son per se, sino porque unos sinvergüenzas las han hecho malas.

Basado en esa teoría de un tiempo a esta parte me he dedicado a estudiar la mente de los políticos, cualquiera diria que es dificil entrar en ese submundo atroz dominado por ambiciones personales, espúreas, incontrolables, de esas que apelan a la estúpidez colectiva; a esos que piensan así les digo que entrar a la mente de esos especímenes es más fácil que comerse un helado; los políticos tradicionales sólo tienen una sola línea de dirección y esa apunta al único objetivo de ejercer el poder, perpetuarse en él y joder a todos los demás.

Tanto en la Presidencia de la República, como en las instituciones del Estado, esa claque maldita, satánica, y evidentemente carente de valores, ha medrado como moscas purulentas hasta el hartazgo alrededor del pastel nacional, tienen al país "jarto" de tanta mierda institucionalizada. 4. Dentro de algunos meses, el país se verá inmerso en una justa comicial que tendrá como atractivo inicial las elecciones congresuales y muncipales, candidatos variopintos, unos ladrones conocidos, otros ladrones en potencia, unos vampiros hartos de la sangre del pueblo, otros locos sedientos de esa sangre para saciar sus instintos más primarios, en fin, sangre vieja y contaminada y sangre nueva que sólo Dios sabe si se va a contaminar.

San Juan De la Maguana no escapa a esa realidad, tenemos a un grupo de funcionarios, que no satisfechos con haberse literalmente cagado encima de todo el mundo, quieren seguir embarrando de heces fecales no sólo a los que les den el voto, sino inclusive a aquellos que no quieren verlos ni en pintura.

En ese tenor y a raiz de la recomposicion del panorama politico dominicano vemos con estupor que aquellos candidatos a puestos electivos que se quedaron en "pre", cambian de camisa o de falda, que para el caso es lo mismo, unicamente dominados en su más abyecto yo interno, por el deseo fr seguir mamando de esa leche que parece inagotable y nutritiva, que da la vaca nacional, ya flaca y a punto de morir por el exceso de ordeño.

Vemos, por ejemplo, que la actual alcaldesa municipal que perdió la nominacion de un carajito novato, sin experiencia politica, imberbe y sin programa alguno para sacar a nuestro ciudad del desastre cambia de casaca con la misma facilidad con que cambiaría de falda.

Otro caso notable es la actual diputada Lucia Medina, que derrotada por el actual incumbente de la poltrona senatorial, busca la sombra protectora de una bisagra eufemisticamente llamada partido, para asumir la banca alta por mi provincia.

Desde mi perspectiva y ante el desastre en la que está sumida mi ciudad, yo no entendería jamás que los sanjuaneros le dieran un solo voto partido por la mitad ni a la una ni a la otra, pero no solamente a ellas, sino a todos los que se han cebado en el cuerpo de la Patria exprimiendolo hasta dejarlo hecho migajas.

5. Titulé este artículo: "Varios temas y un denominador comun". Desarrollados los temas, quiero darles a conocer el denominador comun: Sí los dominicanos no aprendemos de las lecciones, acontecimientos y situaciones que han sido culpa de nuestros mayores fracasos y desgracias y que todos apuntan a las malas decisiones a la hora de elegir a nuestros gobernantes, vamos a demostrar que no utilizamos el cerebro para pensar y que en lugar de este usamos el CITOPIGIO DEL PARAMECIO.

. El autor es un reputado locutor,
residente en Estados Unidos.