Domingo  29 de Marzo de 2020 | Última actualización 10:44 PM
Políticos que no son digno de respeto
Por: Columnista de Barrigaverde.net | 10:03 AM

La corrupción y la impunidad se ha convertido en el arte de gobernar en República Dominicana desde la época de Rafael Leonidas Trujillo.

La conducta se ha arraigado y se ha hecho visible en casi la totalidad de los gobiernos sucedidos, con raras excepciones como fueron la presidencia del profesor Juan Bosch y Antonio Guzmán, los demás han seguido el mismo libreto.

Las primeras señales de lo enunciado más arriba de este escrito salen a relucir en la persona del actual candidato presidencial del PLD, Gonzalo Castillo, que pese a las acusaciones de corrupción durante el ejercicio como Ministro de Obras Públicas, continúa su campaña política ignorando las denuncias que pesan en su contra.

Otro caso similar es la del ex-presidente Leonel Fernandez, que ha sido revivido luego de su salida del poder y cuando muchos creían, o lo daban como "cadaver" político.

El caso de Gonzalo Castillo, el más reciente, es un ejemplo de que en la República Dominicana algunos políticos no se respetan, mucho menos respetan a la ciudadanía. Si este señor tuviera algo de seriedad renunciara a su candidatura.

Pero eso no sucederá, porque ignoran lo que es la moral y la ética que debe lucir un político para poder convencer a los votantes.

El pupilo de Danilo Medina sigue en campaña sin inmutarse de las denuncias que lo desacreditan, y sin una “Cámara de Cuentas” que haga una auditoría en el Ministerio de Obras Públicas y de otras dependencias que andan por el mismo rumbo.

Gonzalo Castillo, debería demostrar primero en los tribunales lo falso, o verdad que hay en las denuncias que recaen contra su persona y que algunos periodistas como Marino Zapete, que han presentados documentaciónes que lo vinculan a acto de corrupción como Ministro de Obras Públicas.

De resultar “victorioso” en las próximas elecciones presidenciales sería uno más de los que han aprendido el libreto en el arte de gobernar bajo la sombra de la corrupción y la impunidad.

. El autor es periodista y reside
en Nueva York, Estados Unidos.