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Regresa a la República Dominicana el debate acerca del aborto
Por: Prensa Latina | 7:19 AM

SANTO DOMINGO, 11 de octubre, 2020 (PL).- El recurrente tema del aborto regresó a la República Dominicana, con la llegada al poder del nuevo Gobierno y sobre todo, dado el interés social de que se apruebe el nuevo Código Penal con el tema incluido.

El país está dividido en cuanto al acto, unos lo defienden como salida a futuros males y otros permanecen indiferentes o aferrados a sus conservadores criterios de no realizar el procedimiento en ninguna circunstancia.

De acuerdo con el actual Código Penal dominicano, está prohibida toda acción que atente contra la vida desde la concepción del feto hasta el final de la existencia de la persona.

Por ello, al revivir el debate para aprobar el nuevo Código Penal –estancado desde 1884-, lo concerniente a esta figura jurídica volvió a la palestra y aunque el deseo no es despenalizarla, si legalizar situaciones en las cuales se justifica la interrupción del embarazo para proteger la vida.

El expresidente dominicano Danilo Medina, vetó en dos ocasiones el nuevo Código Penal debido a la penalización del aborto en todos los supuestos, en 2014 y 2016.

En 2016, envió una comunicación al Senado, en la cual le informaba que observaba la pieza al no estar de acuerdo con la penalización absoluta y sin excepción.

El jefe de Estado en ese momento sugirió a los legisladores introducir en el proyecto tres causales para permitir la interrupción de la gestación: cuando fuera producto de una violación o incesto, cuando estuviera en peligro la vida de la madre y cuando el feto, clínicamente demostrado, viniese con defectos congénitos.

En estos momentos, en que el Congreso decidió agilizar la aprobación del Código Penal, vuelve a cerrarse el dominó, e incluso, ha llegado a plantearse aprobar la norma como está, y dejar las causales para otra ley, algo rechazado por no pocos sectores.

Recientemente el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Miguel Ceara, se manifestó a favor del establecimiento de las tres causales y consideró que la sociedad dominicana se encuentra en un proceso de movilización a favor de esa aprobación.

Es un problema de salud pública y una fuente perversa de segregación social pues 'una mujer sin recursos recibe la peor asistencia de salud para interrumpir el embarazo, mientras que una mujer con recursos puede tener acceso a la mejor asistencia', dijo el funcionario.

Asimismo, enfatizó: 'si alguien considera es un pecado suspender el embarazo por las tres causales tiene todo el derecho a pensar de esta manera, pero no tiene el derecho de impedir la solución de un problema de salud que pone en riesgo la vida de mujeres'.

Por su parte, la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, anunció su apoyo absoluto a la despenalización del aborto como se debate en el país.

'Entiendo que las razones que ya conoce la sociedad dominicana y los argumentos para aprobar las tres causales, son absolutamente válidos', subrayó.

Son un tema en el que las mujeres, sectores de la sociedad civil, y las iglesias están firmemente posicionados y ejercen niveles de presión.

Por lo tanto, sostuvo, habrá que trabajar fuerte y escuchar para buscar la mayor comprensión posible y el consenso mayoritario dada la imposibilidad de tenerlo total por parte de la sociedad, precisó.

En días pasados, más de dos mil personas entregaron un documento en la Cámara de Diputados, exigiendo la inclusión del asunto en el Código, y bajo ningún concepto dejar el tema como una ley aparte.

Los firmantes demandaron garantías inmediatas a la salud, la vida, la dignidad e integridad de las mujeres en apego a la Constitución, a través de la despenalización de la interrupción del embarazo en circunstancias extremas.

Y apuntaron que la prohibición y criminalización absoluta del aborto, violenta derechos constitucionales de las mujeres e ignora las obligaciones internacionales del Estado Dominicano de proteger, respetar y garantizar los derechos humanos de las féminas a la vida, la salud, la integridad física y psicológica.

Por otra parte, y en el otro extremo, hace apenas semanas la Iglesia católica salió a las calles reiterando mantener la prohibición, algo que no es nuevo pero ratifica su posición frente al clamor social.

Los participantes en esa manifestación repitieron constantemente la consigna Salvemos las dos Vidas y exigieron a los congresistas y al presidente, no dejarse llevar por las influencias de grupos feministas y organizaciones no gubernamentales.

En esa actividad usó de la palabra Monseñor Francisco Ozoria, quien señaló a los legisladores que ellos no fueron puestos en el Congreso para 'apoyar la muerte, los hemos puesto para defender la vida''.

Sin dudas, los legisladores tienen en sus manos un tema sensible que al parecer llegó el momento de enfrentarlo definitivamente.

Las próximas semana traerá el aborto y sus causales al centro del debate de esta sociedad y todo parece indicar existe el interés y la voluntad de cerrar ese capítulo pues el Congreso quiere en sus 100 primeros días resolver la agenda pendiente y este punto está en ella.

Ojalá se logre un consenso para evitar -por las razones que sean-, continúen falleciendo mujeres sin necesidad y el país deje de estar incluido entre los pocos en América Latina que mantiene una prohibición total del aborto.

* Corresponsal en la República Dominicana